Cuando tienes una idea millonaria y no sabes por dónde iniciar.

 ¿Te ha pasado que ha llegado el momento de iniciar tu changarro y no sabes cómo hacerlo?

¿Te ha pasado que ha llegado el momento de iniciar tu changarro y no sabes cómo hacerlo?

De los primeros problemas que tienen los emprendedores es que les sobran ganas e ideas pero les hace falta una estrategia clara para comenzar su negocio. Dentro de los obstáculos más comunes suelen encontrarse el no saber cómo administrar el tiempo y los recursos. Esto acaba asesinando miles de proyectos antes de que puedan empezar siquiera.

Si tú también estás listo para embarcarte en el emocionante pero complejo mundo del emprendimiento, lee los siguientes consejos para que le entres con todo.

  1. Define tu negocio y tu mercado.

Sabemos que estás emocionado por emprender tu idea, pero antes de que inicies, es importante hacerse preguntas clave para saber por dónde va la cosa: ¿Vendo productos o servicios? ¿A quién le serán más útiles? ¿Cuáles son mis capacidades y mis limitaciones? Cuestiónate a ti mismo, necesitas estar seguro de qué es lo que haces y para quién lo haces o vas a acabar intentando venderle hielo a los esquimales.

2. No venderás si sólo quieres vender.

Sonará raro, pero vender, como tal, no debe ser el mantra de tu negocio. Cosas como la calidad, la atención al consumidor, el valor agregado, las facilidades de compra, la capacidad de adaptarse y cambiar conforme a las necesidades de tu mercado es en lo que en realidad debes enfocar tu esfuerzo. Si haces todo esto bien, verás que las ventas vienen solitas.

3. Se optimista … pero realista.

Está perfecto que quieras ser la empresa #1 del mundo, conquistar al mercado y, de paso, llegar a la luna. Sin embargo, toma en cuenta lo que de verdad puedes hacer a corto plazo, de otro modo, sentirás que caminas y caminas y no más no llegas a la luna y esta falta de sensación de éxito puede acabar con tu start-up.

4. No ignores a la competencia.

No olvides que tu competencia no sólo son los que venden lo mismo que tú, también cualquiera que venda un producto que podría sustituir tu producto o servicio: si vas a vender quesadillas, el de los sopes es competencia y no tomarlo en cuenta te puede traer muchos problemas.

5. Siempre ten un as bajo la manga, de hecho, que sean 20.

No es que tu primera idea no vaya a pegar, pero hay una gran posibilidad de que no lo haga y tengas que buscarte otra o adaptar la que ya tenías. Propón más ideas, algunas similares y otras completamente diferentes, todas sin perder de vista tu target, así si una falla tienes 20 más cuidándote la espalda.

6. Adáptate.

Dicen que lo único constante es el cambio y es verdad. Puede que el negocio que empieces hoy sea muy diferente en tres o en cinco años. El mercado cambia, las tendencias cambian, tú y yo cambiamos, y resistirte a este cambio llevará tu negocio a la extinción más rápido que un meteorito a los dinosaurios.

7. ¡A darle, que es mole de olla!

Confucio bien lo dijo: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.” Ahora, esto no significa que en verdad no vas a trabajar o no vas a tener que meterle talacha, significa que si enfocas tu energía en lo que amas, no te costará trabajo y disfrutarás más del proceso.

Al final del día, la razón por la que iniciaste un negocio es porque tienes un sueño, una visión de ti mismo y grandes ambiciones que no cupieron en un trabajo tradicional. Por eso creamos Workshop Coworking, donde caben todas tus ideas, el networking que necesitas, la creatividad que buscabas y ¡hasta tu perro! para que no se quede solito en casa.

Contáctanos hoy y conoce tu próximo espacio de emprendimiento.

Tel: 55-7587-5046

Mail: hola@workshopmx.com